Odio el verano. Hace un calor tan sofocante, que no puedo considerar que esto sea una mañana de principios de julio. Eso fue lo pensé mientras esperaba el tren en la estación. La intensa luz del sol y el incesante cantar de las cigarras ya me tenían harto. De pronto, en medio del bullicio de las cigarras, una campanilla sonó…