En el exterior de una ventana, todo se veía oscuro y el interior, penas dependía de la luz de una pequeña bombilla.  Era un pasillo oscuro por donde Washizu Kippei se encontraba caminando con una postura ligeramente inclinada hacia la derecha debido al dolor que sentía en ese momento. Podía usar magia como analgésico, pero para eso, tenía que utilizar muchas veces la magia de curación hasta sentir un alivio realmente significativo. Aun así, Washizu sintió que era necesario hacerlo ya que Shijou Momoka, le había logrado infringir un gran daño. Ella debería estar muerta ya. Sin embargo, al pensar en eso, se le dibujó una sonrisa en el rostro. No podía comprobar su muerte con certeza, asique lo más inteligente seria creer que aun seguía con vida. Después de todo, la magia era capaz de cualquier cosa.

Finalmente, Wahizu se detuvo frente a una puerta doble. El lugar era un escondite que muy pocos Trailers conocían. Sin embargo, había señales de que ya había alguien dentro.

Washizu no quería ser molestado, asique abrió la puerta con el ceño fruncido. El interior de la habitación tenía tan poca luz como el pasillo y en su interior, solo había una mesa grande con ocho asientos al rededor. Allí, había un hombre y una mujer, sentados en silencio, cara a cara en los asientos de cada extremo.

La mujer, que tenía cabello dorado y ojos azules, puso una cara de completo desagrado al ver a Washizu entrar, mientras que el otro hombre sentado con ella, simplemente se limitó a seguir sus movimientos con la mirada.

Ese hombre, se llamaba Andou Shosan, era uno de los magos más poderosos de los Trailers y también uno de los “Rango Cinco”. Como era habitual en él, vestía con un gorro y una bata medica de color celeste que se utilizan para cirugía. Washizu había escuchado que Andou era un médico que trabajaba en un hospital universitario en el mundo viviente.

Eso no era extraño, ya que había muchos magos que trabajaban como personas ordinarias en el mundo viviente. Sin embargo, la mayoría que hacia eso, solían ser magos que no pertenecían a una comunidad o simplemente magos de bajo nivel. Por lo tanto, lo que si era extraño, era que un Tráiler y miembro de los “Rango Cinco”, viviera en una sociedad de humanos.

Cuando Andou vio las heridas de Washizu, se echó una leve carcajada dentro de sí. Y en ese momento, Violet North fue la primera en romper el silencio:

—Hemos venido para discutir el asunto de los dos miembros que nos faltan para los Rango Cinco

Washizu no dijo nada, solo tomó asiento.

—Sería bastante difícil comandar a un gran ejército con solo tres de nosotros. Cada candidato es electo por mayoría de votos. No hay oportunidad de objeción luego de eso.

Los dos hombres asintieron. No parecía haber ningún problema de que Violet hubiese tomado el control de la reunión. Ella prosiguió:

—Mi candidato era uno de mis subordinados. Se llama Saikawa Youhei y es usuario de magia de aceleración llamada “Open Reveal”. La verdad es que como hay muchos interesados y yo no puedo disponer de él este momento, esta vez me abstengo de nominar a un candidato.

Cuando Violet termino de hablar, Andou prosiguió:

—Mi candidato es Hiruzen Tadayuki. Como ustedes ya saben, él es usuario de la magia evasiva “Trinity Mimic”. Él ya ha dirigido varias misiones importantes en mi nombre. Es excelente como elemento militar.

Luego de eso Violet y Andou se quedaron mirando en silencio a Washizu.

—¿Quién es tu nominado? —Preguntó Violet—. ¿Oigami Takao? ¿Aiba Tsuganashi? Ah lo siento, se me olvidaba a que Aiba Tsuganashi fue recuperado por Wizard Breath. Mis condolencias para ti.

Mientras Violet habla elocuentemente, Washizu le sonrió ligeramente y contestó:

Vi, lo bueno de ti es que eres mujer. Las mujeres siempre abren su boca para hablar de alguien más. No pueden quedarse calladas. Sin embargo, son buenas para dar información, ya sea por voluntad propia o a la fuerza, esa es la diferencia que tienen con los silenciosos hombres. Pero, la información puede ser un arma. ¿No lo crees? Puedes ocultarla o puedes falsificarla. Por eso se puede decir que las mujeres son mucho mejor que los hombres a la hora de pelear una guerra. Es por eso por eso tambien, que estoy muy interesado en ver tu respuesta ante el arma que aquí te presento hoy.

—¿A qué te refieres Kippei?

Washizu rió amargamente y miró a Violet.

—Permítanme presentarles a mi candidato. Es un recién llegado y lo traje aquí para no estar en desventaja en estas elecciones.

Andou preguntó:

—¿Lo trajiste a este escondite?

—Así es, amigo mío…

Washizu se levantó y fue a abrir la puerta. Las bisagras se abrieron con un chirrido dejando ver a un chico parado al otro lado.

—Él es Nanase Gekkou. El candidato que yo elegí…

Gekkou desapareció en ese instante frente a sus ojos y donde estaba parado, nada más quedó un rastro de partículas mágicas de color blanco. Era más que obvio que había usado magia para hacer eso. Pocos segundos después, Violet solo escuchó a Andou gemir desde su asiento. Cuando volteó a ver, se sorprendió de lo que vio. Andou se levantó de la silla sujetándose el cuello y se calló hacia atrás salpicando sangre. Y, al lado de él, se encontraba el chico que hace un momento, había desaparecido. Ella supo de inmediato lo que pasó cuando vio la espada untada de sangre en la mano de Gekkou.

—¡Kippei! —Exclamó ella.

Washizu se echó a reír al verla levantarse de inmediato y sacar la baraja de cartas que eran su Aspecto.

Vi, yo no pienso pelear contigo. —Declaró Washizu.

—¿Te das cuenta de lo que hiciste? —Contestó Violet.

—Por supuesto que lo sé. Nada más me he deshecho de un estorbo.

—…

Violet se quedó mirando a Washizu y a Gekkou parados al lado del cadáver sin ninguna expresión en sus rostros. Y lo único que pudo hacer, fue escuchar asombrada lo que Washizu decía.

—Escucha Vi, Kazuma despertara pronto, y con él, el resurgir de los Trailers dará comienzo.

Gekkou sacudió la espada para escurrir la sangre, la envainó y luego se paró junto a Washizu, mirando fijamente a Violet con sus ojos negros.

Parecía estar tan loco como el propio Washizu.

—Adelante, princesa mía. Bailemos esta pieza. Aún queda tiempo antes de la campanada de las doce.

Violet se mordió el labio al ver la cara de alegría de Washizu. No lo quedó más opción que seguirle el juego.


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Written By

orenohonyaku

Traductor japonés-español.