Era mediados de noviembre, cuando el cielo estaba alto, y el frio viento de otoño comenzaba a soplar. En la entrada principal de cierta academia, se encontraba un chico parado en completa soledad.

—Eeh… así que esta es la Academia Kousei…

Alzando su vista, observó las instalaciones del edificio que comprendían tanto los cursos básicos, como los más avanzados. Pero a pesar de eso, la zona se encontraba rodeada por un denso bosque.

Habia que hacer una caminar de unos quince minutos desde la parada de autobús a través de un camino de montaña ligeramente empinado para poder llegar alli. No cabía duda que ese lugar era muy difícil de encontrar para alguien que no conocía la zona. Nanase Gekkou sonrió mientras meditaba en ello.

Consigo tenia dos enormes maletas: una de ellos era un maletín deportivo y el otro era un fino bolso de cuero los cuales llevaba colgados uno en cada hombro.

—Conque aquí es donde estan Kurumi y él…

Al llegar al lugar, echó un vistazo a su alrededor hasta que notó que había una ventanilla ubicada más allá de la entrada. Gekkou se acercó y llamó:

—Hola, disculpe… soy familiar del alumno Nanase Takeshi. Es mi hermano mayo y le he traído algunas cosas. ¿Podrian dejarme verlo?

La ventanilla pertenecia a la oficina de visitantes, y por allí, asomó una empleada con una expresion malhumorada que se quedó mirando a Gekkou de reojo. Luego de echarle una mirada a las dos maletas que llevaba consigo, simplemente señaló una puerta que estaba a un lado, indicandole que debia entrar allí. (esa era la sala de reuniones). Una vez alli, la mujer llegó para preguntarle de nuevo el nombre completo de su pariente, se y se marchó de nuevo.

Gekkou esperó sentado en un sofá durante unos doce minutos y pasado ese tiempo, finalmente vio asomar el rostro de su hermano a la sala de reuniones, asique se levantó con una sonrisa.

—¡Takeshi! Cuanto tiempo sin verte.

—Gekkou…

La expresión de Takeshi al verle, fue una expresión bastante mala.

—Toma, mamá te lo envía.

Gekkou se había dado a la tarea de llevarle la ropa de invierno que se suponía, le llegaría por correo. Takeshi entonces, recibió aquel maletín deportivo sin quitarle la mirada de encima a Gekkou.

—Ah… G-Gracias…

A pesar de haber agradecido, la expresión de Takeshi claramente expresaba confusión. Gekkou por su parte, miraba a su hermano de forma diferente, puesto que él tenía una sonrisa marcada en su rostro. Y antes de que Takeshi pudiera decir algo más, Gekkou declaro lo que en verdad habia llegado a hacer:

—¿Dónde está Kurumi?

—¿Eh?

—Quiero que llames a Kurumi… Quiero que venga…

Tal parece que Gekkou no solo había pedido ver  a su hermano, sino tambien a su amiga de la infancia: Isoshima Kurumi. Sin embargo, Takeshi al ver a exigencia de Gekkou, preguntó con perplejidad:

—¿Por qué quieres ver a Isoshima?

Gekkou no sentia ni el mas minimo deseo de darle explicaciones, pero aun así levanto el bolso de cuero que aun tenia con él, mostrandoselo a Takeshi y luego  respondió:

—De camino hacia aca, pasé por la casa de nuestros vecinos, y me pidieron que le trajera esto a Kurumi.

Cuando escuchó eso, Takeshi finalmente se tranquilizzó y asintió en señal de comprensión.

—¡A- aa… ya veo! Con que era eso… Aguarda un segundo, iré a llamarla.

Takeshi salió a toda prisa de la habitación con cierto aire de preocupacion, mientras Gekkou torcía su cara en una extraña sonrisa a sus espaldas.

«¿Por qué este tipo tiene que ser mi hermano mayor? Es irritante», Pensaba Gekkou con enojo.

Él, estaba completamente convencido de que su hermano mayor, lo había traicionado. Que habia provocado deliveradamente aquel accidente que le dejó una pierna lisiada,  para posteriormente alejar a Kurumi de él, haciendo que se transfirieran a esa academia tan lejana. Según él, Takeshi no hacia más que engatusar a Kurumi para aprovecharse de ella.

«Él no es el tipo amable y atento que aparenta ser. Es celoso y corrupto. Incluso intentó asesinarme para quedarse con Kurumi, y para tener el camino libre en el Kendo».

Gekkou esperaba en el sofá pensando en eso. Sin embargo, no se habia dado cuenta que Kurumi ya había estado observándolo desde hacía un rato a través de la hendidura de la puerta entre abierta.

—Gekkou… ―Exclamó Kurumi entrando a la habitación―. ¿En verdad eres tú?

En cuanto vio a Kurumi acercándose, se levantó rápidamente del sofá.

—¡Kurumi!

—¿Ha sucedido algo? ―preguntó Kurumi.

Con una gran sonrisa en toda la cara, Gekkou corrió a abrazar a la sorprendida Kurumi que venía caminando hacia él.

—No es nada, es solo que quería verte… ―contestó Gekkou.

—¡Aguarda, no exageres! Nos vimos durante el verano ¿recuerdas?

Kurumi siempre había sido un poco más alta que él, y no se resistió para nada al abrazo de Gekkou ni tampoco le sentó mal, pues para ella, era como si su hermanito la estuviera abrazando.

―El verano fue hace mucho tiempo. —Respondió Gekkou alzando la cabeza y mirándola a los ojos.

—¿En serio? Pues la verdad estoy planeando ir a casa durante las vacaciones de invierno.

—Estaba tan preocupado por ti, y no podía esperar tanto tiempo. Además, pude venir gracias a que ya me sentía aliviado y con más energía.

—Ya veo… Te agradezco la visita. Pues, Takeshi y yo, estamos bien.

Todo iba bien hasta que el nombre de Takeshi llegó a Oidos de Gekkou. Entonces su expresión de felicidad decayó y se puso rígida. Sin embargo Kurumi no se dio cuenta de eso.  Gekkou tomó a Kurumi de las manos, indignado por lo desinteresada que estaba en su visita.

—Oye… ¿No te molesta haber tenido que transferirte a una escuela tan lejana?

—Tuve mis razones para hacerlo. ―respondió Kurumi.

Gekkou estaba molesto por la actitud cerrada e insegura de Kurumi. Pero luego se resignó y dijo:

—Escucha… El próximo año asistiré a este lugar. Asique estaremos juntos como antes…

—¿Eh? Lo tendré en cuenta…

—¿Ya lo olvidaste? Ya estoy estudiando para los exámenes finales. pero aún no he determinado a que escuela voya ir el próximo año. Asique vendré a esta… ya lo decidí…

Kurumi parpadeó varias veces al quedar sorprendida por las palabras de Gekkou, y volteo a ver hacia atrás donde estaba Takeshi parado en la puerta observando aquella escena en silencio. Gekkou también le lanzó una mirada con disgusto sin  soltar ni por un segundo las manos de Kurumi.

—Gekkou… ¿Dices que planeas venir a esta escuela? ―preguntó Takeshi.

—Eso es lo que dije… ¿Algun problema? ―respondió Gekkou sin aiquiera voltear a mirarle.

—Pues será mejor que abandones esa idea.

Al sentirse inquieto por lo que dijo Takeshi, Esta vez Gekkou si volteó a mirarlo rápidamente.

—¿Por qué lo haría? Ni tú, ni el examen me lo impedirán.

—¡No se trata de eso, Gekkou! —Incistió Takeshi.

Sin embargo, Gekkou lo ignoró y solo se limitó a sonreirle a Kurumi diciendo:

—Tú sí estarías feliz de tenerme aquí ¿verdad?

—¡¿Eh?! Bueno… supogo que si…

—¡Ah! por cierto… aquí tienes. Me lo dio tu ama de llaves cuando pasé tu casa. Parece que son muchas cosas.

Al ver que Kurumi no se oponia a la idea de que él llegase a la academia, Gekkou le entregó felizmente el bolso de cuero que traía para ella.

—¡Gracias, Gekkou…!

Kurumi recibió el bolso, y lo estrujó entre sus brazos. Luego, caminó hacia la puerta en busca de la salida y dijo:

—Bueno… entonces me voy…

—¿Qué? ¿Ya te vas?

—Por supuesto, tengo cosas que hacer y seguramente ustedes dos tendrán mucho de qué hablar. —Respondió Kurumi.

Al ver que ella ya se iba, Gekkou suspiró con decepción.

—Nos vemos… —dijo Kurumi, y luego se marchó.

Gekkou miró de reojo a su hermano quien se encontraba cabizbajo y dijo:

—Entonces… creo que yo también me marcho.

Después de que todo había acabado y Gekkou ya iba de salida, Takeshi lo llamó.

—Gekkou…

Sin embargo Gekkou, no estaba para nada interesado en lo que sea que su hermano mayor estuviera a punto de decirle, y ni siquiera miro atrás cuando caminó hacia la salida.

—Oye… ¿Continuarás saliendo conmigo?

—¿Qué? A-aah…

Por un momento, Takeshi no supo quién se estaba dirigiendo a él.

Pero pronto se dio cuenta que era Kurumi quien le hablaba. Desde hace tiempo Takeshi y Kurumi fingían ser novios ante los demás, pero solo lo hacían porque desde la primaria hasta llegar la secundaria, Kurumi había sido víctima de constantes acosos por parte de hombres que trataban de acercársele.

—Qué lástima, pero ya no será necesario, porque a partir de Abril yo estaré aquí. ―Dijo Gekkou rápidamente.

—…

Gekou aun no se había marchado, asique espero por un momento en busca de que Takeshi objetara lo que dijo. Sin embargo, su hermano mayor no tuvo reacción alguna. Al ver eso, Gekkou salió rápidamente de la habitación con gran enojó. Cuando pasó nuevamente frente a la ventanilla de la oficina de visitas, se acercó y llamó a la empleada otra vez.

—Disculpe…. quiero inscribirme en esta academia.

—¿Quieres inscribirte?

—Si, eso dije.

La empleada puso una cara de completa confusión y perplejidad y dijo:

—Lo lamento mucho… Pero esta academia no está matriculando nuevos estudiantes para el próximo año…

—¿Cómo dice?

—En verdad lo siento mucho.

Habiendo dicho eso, la empleada regresó rapidamente a sus quehaceres dentro en la oficina.

—Es broma ¿verdad?

«¿Qué clase de escuela no inscribe nuevos estudiantes para el próximo año?»

Sin entender la razón de porqué le dijeron eso, Gekkou dejó el lugar por un momento. Al salir, se quedó mirando el edificio de la escuela por un rato.

—¿¡Eeh!?

El lugar donde se suponía que estaban las instalaciones de la academia rodeadas de árboles, se convirtió de pronto en una montaña. Toda la escuela había desaparecido completamente, como si jamás hubiese estado allí. Gekkou se frotó los ojos y volvió a levantar la vista para ver las instalaciones de la escuela nuevamente. Todos los edificios de la academia estaban allí otra vez como al principio.

—¿Qué sucede? ¿Acaso es una ilusión óptica? ―Preguntaba Gekkou dudando de su ´propia vista.

Sin embargo, su vista estaba en perfectas condiciones. Si detuvo a pensar un poco, dandose cuenta de que el lugar había estado muy silencioso a pesar de ser una escuela.

—Hay algo extraño en este lugar…

Con eso en mente, Gekkou se quedó parado por un momento frente a la entrada principal con una expresión de sospechas y luego se marchó.


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Written By

orenohonyaku

Traductor japonés-español.